La aerolínea comparte una guía práctica para ayudar a las familias a preparar sus escapadas estivales con más organización, menos estrés y muchas ganas de vacaciones.
Las vacaciones en familia empiezan mucho antes de llegar al destino. Empiezan al cerrar la maleta, al revisar los documentos, al preparar los juguetes “imprescindibles” y, en muchos casos, al responder por primera vez a la gran pregunta: “¿cuánto falta?”.
Viajar con niños durante el verano puede ser una aventura dentro de la aventura. Por eso, easyJet ha preparado una pequeña guía práctica para ayudar a las familias a disfrutar del trayecto desde el primer momento, con consejos sencillos para moverse por el aeropuerto, preparar el vuelo y hacer que la experiencia sea más fácil y llevadera para todos.
La misión empieza antes de salir de casa
El primer truco para viajar con calma es no dejarlo todo para el último momento. Realizar la facturación online con tiempo, revisar la documentación de todos los pasajeros y comprobar los detalles del vuelo ayuda a empezar el viaje con sensación de control.
En verano, los aeropuertos suelen registrar una mayor afluencia de pasajeros y las familias viajan, a menudo, con más equipaje, cochecitos o accesorios. Por eso, llegar con margen permite pasar los controles de seguridad con calma, hacer una parada estratégica antes de embarcar y evitar que cualquier pequeño imprevisto se convierta en una escena de película.
Además, en los vuelos de easyJet, las familias con niños menores de cinco años tienen prioridad de embarque frente al resto de pasajeros generales, lo que ayuda a instalarse a bordo con más tranquilidad.
1. La bolsa de mano mágica: todo lo importante, siempre cerca
Una buena bolsa de mano puede salvar el día. En easyJet, cada pasajero puede llevar gratis a bordo una pieza pequeña de equipaje de mano de hasta 45 x 36 x 20 cm, incluidas asas y ruedas, que debe caber debajo del asiento delantero. Bien organizada, puede dar mucho de sí: snacks, una muda, pañuelos, medicamentos necesarios, una botella reutilizable para rellenar después del control de seguridad, algún objeto familiar, auriculares, un cuento o pequeños juegos para el trayecto. La clave está en llevar lo esencial accesible, no enterrado en el fondo de una maleta.
Para los niños mayores de dos años, contar con su propio equipaje de mano también puede ser una forma útil de organizar mejor el viaje: una pequeña mochila con sus cosas favoritas puede ayudarles a sentirse más autónomos y entretenidos.
Además, si se viaja con bebés, conviene recordar que la comida infantil, la leche y el agua esterilizada pueden llevarse en el equipaje de mano en cantidades superiores a los 100 ml habituales, aunque deberán revisarse por separado en el control de seguridad. Una vez a bordo, la tripulación también puede ayudar a calentar biberones o potitos con agua caliente.
2. El kit de entretenimiento a bordo
El vuelo también puede formar parte del plan. Libros, juegos pequeños, cuadernos para colorear, auriculares o contenido descargado previamente ayudan a mantener a los niños entretenidos durante el trayecto. Combinar varias actividades es una buena forma de hacer que el tiempo pase más rápido y de transformar el viaje en el primer capítulo de las vacaciones.
También puede ser útil reservar alguna sorpresa para el momento del vuelo: un cuento nuevo, pegatinas o un pequeño juego pueden convertirse en el mejor aliado. Además, en los vuelos de easyJet, las familias pueden preguntar a la tripulación por el Little Traveller’s Log Book, un pequeño cuaderno gratuito pensado para que los niños descubran curiosidades sobre la aviación, anoten los datos de su viaje y vivan el vuelo de una forma más especial, incluso con un espacio para la firma de los pilotos.
3. Viajar ligeros, incluso cuando parece imposible
Cochecito, silla, mochila portabebés, alzador… viajar con niños pequeños implica pensar en muchos accesorios. Por eso, conviene revisar antes de salir qué se necesita realmente durante el viaje y qué puede facilitar la llegada al destino. En easyJet, cada bebé o niño puede viajar con hasta dos artículos infantiles de forma gratuita, como cochecito, silla de coche, cuna de viaje, mochila portabebés o alzador, lo que ayuda a las familias a organizarse mejor sin renunciar a etsos básicos.
4. Convertir el vuelo en una aventura
Para muchos niños, volar es una experiencia emocionante. Explicarles las etapas del viaje , la facturación, el control de seguridad, el embarque o el despegue, puede ayudarles a sentirse más tranquilos y partícipes. También se les puede animar a elegir un pequeño juguete, observar las nubes desde la ventanilla o buscar el destino en un mapa antes de salir.
Porque viajar en familia no va solo de llegar al destino, sino también de disfrutar del camino. Con algo de planificación, sentido práctico y espíritu aventurero, el vuelo puede convertirse en el primer gran recuerdo del verano.
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