Por qué ir a Luxor
Si quieres disfrutar de una breve escapada o de unas vacaciones en Luxor, aprovecha para reservar un vuelo barato con easyJet. El trayecto sólo dura cinco horas: ¡ya no tienes excusa para no ir!
Luxor, originalmente la gran capital de Egipto durante el Imperio Nuevo, es actualmente una ciudad próspera y moderna. En esta ciudad de la orilla del río Nilo, en el Alto Egipto (al sur del país), encontrarás una rica cultura en la que sumergirte. Luxor, construida sobre la antigua ciudad de Tebas, ha recibido varias veces el calificativo de “mayor museo al aire libre del mundo”.
Muchos de los yacimientos arqueológicos de Egipto están en Luxor, y todos ellos son merecedores de una visita. En la Avenida de las Esfinges se encuentran los restos de un camino histórico que antiguamente conectaba los templos de Luxor y Karnak. Este espectacular emplazamiento se extiende a lo largo de 3 kilómetros ideales para tomar fotografías. O, si lo prefieres, puedes visitar los Colosos de Memnon, dos gigantescas estatuas de arenisca que se alzan 23 metros sobre el suelo.
Para comprar souvenires dirígete a Sharia al-Karnak (la calle del templo de Karnak). Los bazares, rebosantes de típicos artefactos egipcios, se identifican por sus signos coloridos. Busca pañuelos, especias, botes de arcilla local y alabastro, y ¡no olvides regatear para llevártelos al mejor precio!
También tienes que catar la cocina local: el kushari es un plato muy popular a base de arroz, lentejas y garbanzos recubiertos con una salsa de ajo y tomate con especias o, si no te va lo vegetariano, prueba un kebab o un kofta (carne a la parrilla con especias).
Y si te gusta el sol, Luxor es sin duda tu destino ideal. El clima es cálido y seco en verano, mientras que en invierno los días son soleados y más frescos. Las temperaturas pueden superar fácilmente los 40 grados Centígrados en los meses de verano, y el tiempo permanece seco durante la mayor parte del año, con muy poca lluvia. Además, no te sorprendas si encuentras viento fuerte en primavera. Durante marzo y abril tiene lugar lo que los egipcios llaman “Khamsin”, un tiempo ventoso que puede arrastrar arena desde las secas zonas desérticas occidentales.