Aunque se encuentran a menos de 13 kilómetros de Francia y en el pasado formaron parte de Normandía, su idioma nativo es el inglés. Muchos de los nombres de lugares y carreteras, así como la gastronomía, son todavía típicamente franceses.
Para muchas empresas estas islas son un paraíso fiscal en pleno mar, lo que ha dado lugar a un florecimiento del sector financiero. También son famosas en todo el mundo por sus flores autóctonas y por las galardonadas vacas Guernsey de pura raza.