A 45 minutos del moderno centro de Agadir se encuentra Taroudant, conocida como la “pequeña Marrakech”. Visite este espléndido lugar y disfrute de los auténticos paisajes y sonidos de Marruecos, entre los que se incluyen souks (mercados) bulliciosos, jardines llenos de fragancias y callejuelas pequeñas. A poca distancia también encontrará el pueblo de montaña de Tafraout, donde podrá ver los famosos “hombres azules” (nómadas saharauis a los que reconocerá fácilmente por sus sorprendentes vestidos azules) que se acercan para mercadear con sus camellos.
Muchos de los que visitan Agadir se aventuran hasta las montañas del Atlas, que son el destino perfecto para quienes deseen disfrutar de unas vacaciones activas y llenas de acción. Las famosas montañas Rif del norte ocultan las magníficas ruinas romanas de Volubilis, un balneario de aguas termales (Moulay Yacoub) y el pintoresco pueblecito de Chefchaouen, donde la vida tradicional marroquí se mantiene intacta como siglos atrás. El Alto y Medio Atlas ofrecen increíbles oportunidades para la práctica del montañismo e incluso una breve temporada de esquí (visite Ifrane y Oukaimeden). El Anti Atlas se está convirtiendo en un centro de ecoturismo gracias al Parque Nacional de Souss Massa y a la Reserva de la Biosfera del bosque de Argán. El bosque de Argán limita con el desierto y se trata de un lugar vital para la supervivencia de las tribus de beréberes de esta región, ya que les ofrece una forma de vida que les permite producir su maravilloso aceite de color anaranjado y les proporciona pasto para el ganado y combustible. Gracias a la amabilidad y hospitalidad de los beréberes y las sorprendentes vistas que ofrece este lugar, una excursión por estas montañas constituye una aventura realmente emocionante.