En 1147 la ciudad fue reconquistada por los cristianos bajo el liderazgo de Alfonso Henriques, y en 1256 fue nombrada capital del país. Durante el siglo XV (conocido como la Era de los Descubrimientos portuguesa), Lisboa se convirtió en un importante centro para el comercio de especias, una posición reforzada por el descubrimiento de una ruta a la India por el importante explorador portugués Vasco da Gama.
La ciudad, cuya urbanización se realizó siguiendo el típico estilo medieval, con calles estrechas y casas de madera construidas muy juntas, sufrió varios terremotos. El más destructivo de ellos, el de 1755, destruyó prácticamente todo el centro, lo que dio al Marques de Pombal una excelente oportunidad para reconstruir Lisboa al estilo grandioso y espacioso que podemos disfrutar en la actualidad. También reconstruyó el área comercial de Baixa Pombalina, dotando a la ciudad de una importante zona comercial. Esta zona mantiene todavía buena parte de su carácter original, aunque muchas empresas se han trasladado debido a la falta de espacio. Sin embargo, todavía se pueden encontrar allí negocios tradicionales, como el mercado de pescado de Cais de Sodre. En esta parte de la ciudad hay varios edificios de importancia histórica y arquitectónica, como la Se (catedral) y la iglesia Conceição Velha. Unido a Baixa por la excelente zona de tiendas de Chiado, está Bairro Alto – ¡donde deben acudir si desean disfrutar de la vida nocturna de Lisboa! Chiado cuenta con un buen número de tiendas de moda, boutiques selectas y tiendas de ropa más comercial, y también es el lugar en el que los escritores y los artistas se reúnen y pasan el tiempo en los pintorescos cafés locales.
Otra zona interesante de Lisboa es Belém. Situada junto al río Tajo, desde allí se hacían a la mar los grandes navegantes de la época dorada portuguesa. En la actualidad, Belém es un barrio verde, lleno de parques y jardines. Allí encontrará varios interesantes monumentos, como el Monumento a los Descubrimientos, el Mosteiro de Jeróminos (un monasterio construido en 1501 para celebrar el descubrimiento naval de la India) y el Centro Cultural de Belém.
Lisboa ofrece una sorprendente variedad de productos del mar, capturados vivos cada mañana. El plato nacional de Portugal, el bacalhau (bacalao en salazón), se come en cualquier parte durante todo el año. ¡Lo curioso es que ese pescado no se pesca en las aguas costeras portuguesas! Pero los lisboetas disfrutan también de muchos otros pescados frescos, como las sardinas asadas, las gambas y el marisco. Recomendamos también las pequeñas raciones de caracoles, judías verdes fritas y pipis (pequeños trozos de asaduras, aliñadas con zumo de limón, ajo, laurel, sal y pimienta), todo acompañado generosamente por los excelentes vinos portugueses, sobre todo el vino verdhe, que es un popular caldo del norte de Portugal. Muchos de estos platos pueden comerse en las llamadas “tascas”, que son los típicos bares portugueses. Sirven comida tradicional y en buenas cantidades, apreciada por muchos restaurantes excesivamente formales. Las encontrará en cualquier lugar, así que no deje pasar la oportunidad de probar su excelente comida y sus buenos caldos.
easyJet vuela al aeropuerto Portela, situado a siete kilómetros del centro de Lisboa. El aeropuerto sólo tiene una terminal de pasajeros.
En coche
La desviación al aeropuerto se encuentra en la 2a Circular, tanto viniendo desde el Norte por la autopista A1, como desde el Sur por la A2.
En autobús
La línea 91 de Carris Aerobus tiene servicios diarios entre el aeropuerto y el centro entre las 07.45 y las 20.45. Los billetes se compran en el autobús y son válidos para un día en toda la red de autobuses y tranvías. El billete de un día cuesta 2,35 euros.
En taxi
Reserve previamente sus traslados puerta a puerta desde y al aeropuerto con el partner de easyJet Holiday Taxis. Llegue a su destino con estilo y disfrutando de su propio servicio personal.
Las paradas de taxis están situadas junto a las zonas de salidas y llegadas del aeropuerto. La tarifa depende del trayecto: dentro de los límites municipales se utiliza taxímetro y fuera de ellos la tarifa se calcula por kilómetro. Se recomienda preguntar el precio total del trayecto antes de empezar el viaje.